Apple retrasa ocho años el plegable para que la bisagra aprenda sola a cerrarse
La compañía admite que mantuvo el iPhone Duo en un almacén de Cupertino sometido a un régimen de apertura y cierre constante hasta que la bisagra dejó de crujir, una espera que la firma presenta como estándar de calidad.
Apple presentó su primer iPhone plegable después de someter a cada prototipo a un régimen de apertura y cierre continuo durante ocho años en un almacén de Cupertino, donde las bisagras han sido dobladas y desdobladas sin descanso hasta que dejaron de crujir. La compañía asegura que el dispositivo no saldrá a la venta hasta que la última unidad de la cadena de montaje complete su ciclo de plegado sin que un solo tornillo proteste.
El vicepresidente de ingeniería de hardware, John Ternus, ha explicado que el proyecto se ha organizado como una academia de bisagras: cada mañana, un equipo de técnicos abre y cierra los prototipos al unísono mientras un supervisor cronometra el ruido. «No lanzamos una categoría hasta que la propia categoría nos pide permiso», ha declarado Ternus, quien ha confirmado que las primeras unidades se guardan en vitrinas individuales con etiquetas que indican el número de pliegues soportados.
La empresa ha trasladado a dos mil empleados a un edificio anexo para que se dediquen exclusivamente a doblar y desdoblar teléfonos de prueba. El resto de la plantilla recibe cada viernes un informe con el parte de bisagras: cuántas han cedido, cuántas han aguantado y cuántas han sido jubiladas con honores. Los ingenieros que logran una bisagra silenciosa reciben una insignia metálica que deben llevar en la solapa.
La producción en masa arrancó en julio, dos meses antes del anuncio, y el calendario de venta se mantiene para el 23 de octubre. Apple no ha querido confirmar si el retraso se debió a que nadie encontraba el interruptor de apagado del almacén de pruebas.
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