El Gobierno impone un toque de queda único para toda España: todos los ciudadanos deberán dormir de 23:00 a 7:00 o enfrentarse a multas de hasta 3.000 euros
El Ministerio de Sanidad, armado con un estudio sobre la regularidad del sueño, decreta un horario nacional obligatorio y despliega a la Guardia Civil para verificar que nadie se salte la rutina.
El Ministerio de Sanidad ha decretado que todos los residentes en España deberán acostarse exactamente a las 23:00 y levantarse a las 7:00, sin excepciones, bajo multas de hasta 3.000 euros para quienes incumplan el nuevo horario nacional de sueño. La medida, anunciada esta mañana, convierte la regularidad del descanso en una obligación legal de ámbito estatal.
Para garantizar su cumplimiento, la Guardia Civil ha creado la Unidad de Vigilancia Nocturna, dotada con 8.500 agentes que patrullarán las calles a partir de las 22:45 para comprobar que no queda ninguna luz encendida. Los agentes podrán entrar en los domicilios si detectan actividad después de la hora límite. «No se trata de castigar, sino de sincronizar los ritmos circadianos de la nación», ha declarado un portavoz ministerial. «Si todos nos acostamos a la misma hora, dejaremos de morir de cáncer y de infartos. Es de sentido común.»
Los ayuntamientos han empezado a instalar sirenas que suenan a las 22:30 para recordar a los vecinos que deben ponerse el pijama. En Madrid, el alcalde ha ordenado que los semáforos parpadeen en ámbar a partir de las 23:00 para indicar que la ciudad entra en modo descanso. Los bares y cines han ajustado sus horarios: las películas deberán terminar antes de las 22:45, y quien sea sorprendido trasnochando será inscrito en un registro de «irregulares del sueño».
Los expertos han aplaudido la medida, aunque piden que se amplíe a las siestas. «La regularidad es más importante que la duración», ha señalado un investigador, «y esto incluye la siesta de después de comer, que debería ser de 20 minutos exactos para todos». El Gobierno estudia ahora un decreto para que los ciudadanos duerman también a la misma hora los fines de semana, con un margen de cinco minutos.
1