La Biblioteca Bodleiana declara la cuarentena perpetua de sus pergaminos tras hallar viruela ovina en un Evangelio
Un equipo de genetistas halla ADN de viruela ovina en pergaminos medievales. La Biblioteca Bodleiana de Oxford, en un exceso de celo, sella sus salas de lectura y somete a los manuscritos a un régimen de aislamiento que incluye mascarillas de lino y termómetros de mercurio.
La Biblioteca Bodleiana de Oxford ha decretado la cuarentena indefinida de sus 12.000 volúmenes en pergamino después de que un equipo internacional de genetistas confirmara la presencia de ADN de viruela ovina en los Evangelios de York, un manuscrito de casi mil años. Los conservadores, ataviados con batas de lino y guantes de cabritilla, han comenzado a trasladar los códices a una cámara sellada del sótano donde permanecerán aislados durante un periodo que la dirección calcula en no menos de tres siglos.
«No podemos permitir que un brote del siglo XI se propague ahora», declaró la responsable de colecciones especiales, Margaret Holloway, mientras rociaba con vinagre de sidra la vitrina que alberga el Beato de Liébana. La medida ha obligado a cancelar las visitas escolares y ha llevado a los restauradores a instalar un sistema de ventilación que aspira el aire de cada sala y lo filtra a través de ocho capas de lana de oveja, un tejido que, según un informe interno, «absorbe el mal genético».
El pánico se ha extendido a otras instituciones. El Trinity College de Cambridge ha anunciado que someterá a sus manuscritos a un régimen de termómetros de mercurio dos veces al día, y la catedral de York ha encargado a un rebaño de cabras acreditadas que paste frente a sus vitrinas para «detectar síntomas de contagio» en los animales que dieron su piel hace mil años. Los investigadores, que planeaban ampliar el estudio a 5.000 volúmenes más, han visto suspendidos sus permisos de acceso hasta que la manada caprina emita un dictamen sanitario.
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