Kevin Bacon y Kyra Sedgwick convierten su granja en un estudio de cine permanente y contratan a sus hijos como equipo técnico vitalicio
El matrimonio Bacon-Sedgwick ha transformado su propiedad en Texas en un complejo cinematográfico autosuficiente donde toda la familia trabaja a jornada completa, después de que ningún inversor de Hollywood quisiera financiar su película.
Kevin Bacon y Kyra Sedgwick han convertido su granja de Texas en un estudio de cine permanente y han contratado a sus hijos Sosie y Travis como equipo técnico vitalicio, con jornada completa, uniforme y horario de rodaje de lunes a domingo. La decisión llega después de que, según los propios implicados, «nadie en todo Hollywood» quisiera financiar su película de terror de bajo presupuesto.
El complejo, que ya cuenta con tres platós, un taller de efectos especiales y una cantina que sirve exclusivamente catering de rodaje, ha sido bautizado por los vecinos como «el Hollywood de la verja de al lado». Los Bacon han establecido un reglamento interno de obligado cumplimiento: quien no participe en el rodaje diario deberá limpiar la sangre falsa del suelo con un cepillo reglamentario.
La productora familiar ha anunciado que su próxima película se rodará íntegramente en el salón de la casa, con un presupuesto de diecisiete dólares y una cámara comprada en una ferretería. El reparto lo forman los cuatro miembros de la familia, que además se encargan del sonido, la iluminación y la limpieza. «Es cine dentro del cine, pero sin salir de casa», ha declarado Bacon.
Los hijos, que estudiaron interpretación, han sido ascendidos a jefes de producción y ya han prohibido la entrada al perro de la familia por considerarlo «poco profesional». El festival de Sitges ha confirmado que la próxima edición incluirá una sección dedicada exclusivamente a películas rodadas en granjas familiares.
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