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Cultura

Naomi Watts exige que cada asistente al Festival de San Sebastián jure lealtad al cine antes de entrar a cualquier sala

La actriz, galardonada con el Premio Donostia, impulsa un juramento obligatorio para el público y los programadores como condición para acceder a las proyecciones.

Naomi Watts ha decretado que, a partir de esta edición, nadie podrá entrar a una sala del Festival de Cine de San Sebastián sin antes jurar en voz alta, con la mano sobre un cartel de Mulholland Drive, que amará el cine «hasta que la muerte apague el proyector». La medida, anunciada durante la recogida del Premio Donostia, se aplica ya a críticos, acomodadores y miembros del jurado.

El juramento se realiza en una carpa instalada en el Kursaal, donde cada asistente debe recitar doce veces la frase «esta es la chica» mientras sostiene una copia en VHS de King Kong. Quien se salte una palabra queda relegado a la fila de butacas sin palomitas durante toda la semana. La organización ha contratado a doscientos apuntadores para corregir a los que dudan.

Los vecinos de San Sebastián han adoptado la costumbre de jurar lealtad al cine antes de entrar a cualquier comercio, y algunos panaderos exigen el juramento para vender una barra de pan. Watts ha prometido ampliar el ritual el año próximo con una procesión de antorchas desde el Peine del Viento hasta el Teatro Victoria Eugenia.

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