Alonso gana el GP de Malasia tras pilotar los últimos 40 kilómetros con el motor apagado y a pie
El asturiano, que salió 18º, completó la remontada empujando su Aston Martin por la recta principal mientras el resto de la parrilla esperaba bajo la lluvia.
Fernando Alonso ha ganado el Gran Premio de Malasia después de completar las últimas veintiocho vueltas a pie, empujando su Aston Martin por la recta principal de Sepang, según ha confirmado la FIA en un comunicado en el que califica la maniobra de «perfectamente reglamentaria».
El piloto asturiano, que había salido decimoctavo tras una mala elección de neumáticos, decidió apearse del monoplaza en la vuelta treinta y dos, abrir la puerta con la mano izquierda y empujar el coche cuesta arriba por la recta de meta. Los comisarios, tras deliberar durante cuarenta minutos, determinaron que la normativa solo prohíbe empujar el coche «hacia atrás», por lo que la acción de Alonso quedaba dentro de la legalidad.
La escena, retransmitida en directo, paralizó el circuito. Los mecánicos de Aston Martin salieron a la pista con carritos de herramientas para ir cambiando las ruedas a medida que Alonso avanzaba. Verstappen, que lideraba la carrera, detuvo su Red Bull a un lado para observar la maniobra y perdió tres posiciones. «Nunca había visto nada igual», declaró el neerlandés. «He parado el coche porque me parecía de mala educación adelantarle».
La FIA ha anunciado que a partir del próximo Gran Premio de Singapur todos los pilotos deberán completar al menos diez vueltas empujando su vehículo para «fomentar el espectáculo». Alonso, por su parte, ha declarado que piensa seguir empujando «hasta los sesenta y cinco años».
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