Calatrava empata el Espanyol-Real Madrid y exige que el estadio se llame «Estadi de l’Arquitecte Incomprès»
El arquitecto Santiago Calatrava, desde su estudio en Zúrich, logró materializar un gol en el minuto 89 del Espanyol-Real Madrid mediante un ajuste estructural del estadio, y anunció que no devolverá el punto hasta que el feudo perico lleve su nombre.
El Colegio de Árbitros de la Liga confirmó esta madrugada que el tanto del empate del Espanyol ante el Real Madrid (1-1) fue obra directa del arquitecto Santiago Calatrava, quien desde su estudio en Zúrich accionó un mecanismo hidráulico oculto en la fachada del estadio para desviar la trayectoria del balón en el minuto 89. «La jugada estaba diseñada desde 2009, cuando proyecté la pasarela que nadie usa», declaró el arquitecto en un comunicado remitido con membrete de su fundación.
El acta arbitral, redactada en un formulario de 47 páginas con caligrafía de ingeniero, atribuye el gol a «Calatrava, S. (intervención estructural)» y anota una amarilla al delantero perico por «no haber sabido apreciar la belleza del movimiento». El técnico del Espanyol, visiblemente confundido, aseguró en rueda de prensa que su plan táctico consistía en «dejar que el estadio respirara» y que el empate «sabe a hormigón pretensado».
La Liga ha creado una comisión técnica para estudiar si el tanto es válido o si, por el contrario, debe ser declarado «obra de autor» y expuesto en el Museo Reina Sofía. El Real Madrid, por su parte, ha presentado una reclamación ante el Comité de Competición exigiendo que el punto se le conceda a ellos «por motivos de simetría visual», mientras que el Ayuntamiento de Cornellà ha anunciado que abrirá un expediente urbanístico contra el arquitecto por «exceso de curvas en zona peatonal».
Calatrava, que no asistió al partido porque «el fútbol es demasiado rectilíneo», ha confirmado que no devolverá el punto hasta que el estadio pase a llamarse «Estadi de l’Arquitecte Incomprès» y que estudia ampliar su intervención al resto de jornadas: «El próximo domingo voy a hacer que el VAR se caiga del edificio». La FIFA, consultada al respecto, ha respondido con un croquis de un estadio que se pliega sobre sí mismo y que, según sus portavoces, «es la única solución viable para el fuera de juego».
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