Croacia instaura un toque de queda nacional para que sus ciudadanos no vean el partido contra España
El gobierno croata decreta el cierre de bares y la prohibición de reunirse en casas particulares durante el Croacia-España, después de que la derrota 0-7 contra Inglaterra desatara una crisis institucional sin precedentes.
El Gobierno de Croacia ha decretado un toque de queda nacional que entrará en vigor a las 20:00 horas del próximo martes, quince minutos antes del inicio del Croacia-España en el Estadio Poljud de Split. La medida, anunciada por el primer ministro en una comparecencia de madrugada, prohíbe la presencia de más de dos personas por vivienda, el funcionamiento de cualquier bar con televisor y la instalación de pantallas gigantes en todo el territorio, incluida la costa dálmata.
«No podemos permitir que la población vea lo que pueda pasar», ha declarado el ministro del Interior, que ha movilizado a la policía para patrullar los barrios residenciales y comprobar que ninguna persiana deja escapar el resplandor de un partido. Los agentes han recibido instrucciones de llamar a la puerta de los domicilios donde se detecte más de un televisor encendido y de requisar los mandos a distancia como medida disuasoria.
La decisión llega después de que la selección croata encajara un 0-7 contra Inglaterra en Rijeka, la peor derrota de su historia, y de que España la goleara 4-1 en Sevilla. El seleccionador, Slaven Bilic, ha respaldado el toque de queda y ha pedido a los aficionados que se queden en casa con las luces apagadas. «Es por su bien», ha añadido. El partido se jugará igualmente, pero sin público en las gradas y con los bares de Split cerrados a cal y canto.
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