Ir al contenido

Una publicación satírica. Todo aquí es ficción.

Todas las noticias que nunca ocurrieron · Número Tiempo: probable · Precio negociable
BXODA

No hay entrada. ¡Pero hay salida!

Deportes

El Celta estrena la temporada en Mestalla con un once formado por once porteros suplentes

El Celta de Vigo sorprendió en su debut liguero en Mestalla al presentar una alineación compuesta íntegramente por porteros suplentes, una decisión táctica que los servicios médicos del club atribuyen a un error en la impresión de la convocatoria.

En directo: Valencia 0-0 Celta

El conjunto vigués estrenó la temporada lejos de Balaídos con una propuesta táctica que ningún analista había previsto: once porteros suplentes sobre el césped de Mestalla. La alineación, filtrada una hora antes del inicio, provocó un revuelo inmediato en las gradas y en las redes sociales, donde los aficionados del Celta tardaron varios minutos en aceptar que no se trataba de una broma del Día de los Inocentes.

Fuentes del club confirmaron que la decisión fue tomada por el cuerpo técnico tras detectar que el autobús del equipo había olvidado en Vigo el maletín con las botas de los jugadores de campo. Ante la imposibilidad de disputar el encuentro con el calzado reglamentario, y después de descartar la opción de jugar descalzos por el riesgo de ampollas, se optó por la única solución viable: alinear a los once guardametas suplentes que sí habían viajado con sus guantes y sus botas de tacos altos.

El entrenador, visiblemente satisfecho con la solución de emergencia, explicó en la rueda de prensa previa que «el fútbol moderno exige adaptarse a las circunstancias» y que «un portero es, ante todo, un jugador que puede ocupar cualquier posición si se lo propone». El técnico aseguró que el equipo había trabajado durante la semana una variante táctica denominada «muro total», consistente en que los once jugadores permanecieran estáticos en el área propia formando una barrera humana infranqueable.

El plan funcionó durante los primeros cuarenta y cinco minutos. El Valencia, desconcertado ante la imagen de once hombres vestidos con equipación de portero agrupados en el punto de penalti, no supo cómo reaccionar. Los delanteros valencianistas intentaron rematar desde fuera del área, pero cada disparo era rechazado por una combinación de guantes, rodilleras y petos reflectantes. El colegiado del encuentro, tras consultar el reglamento, confirmó que no existía ninguna norma que impidiera alinear a once porteros, aunque admitió que «nunca había visto algo así ni en los torneos de verano».

En la segunda parte, sin embargo, la estrategia comenzó a mostrar sus limitaciones. Al no haber ningún jugador de campo, el Celta no podía sacar de puerta con las manos, y cada intento de despeje con el pie terminaba en un saque de banda para el Valencia. El equipo gallego tampoco logró superar el medio campo, ya que ninguno de sus integrantes sabía exactamente dónde empezaba el círculo central. Los servicios médicos del club confirmaron que tres porteros sufrieron calambres en los brazos por el esfuerzo de señalar a sus compañeros dónde debían colocarse.

El partido finalizó con un empate a cero que supo a victoria para los vigueses, que celebraron el punto como si hubieran ganado la Champions. Los once porteros, exhaustos pero felices, dedicaron el resultado a la afición desplazada y prometieron que la próxima semana viajarán con el equipamiento completo. El presidente del club, emocionado, anunció que estudiará la posibilidad de repetir la alineación en el próximo compromiso liguero «si el rival no se entera de la trampa».

La Liga, por su parte, ha anunciado que abrirá una investigación para determinar si el Celta incurrió en una infracción del espíritu deportivo. El organismo, en un comunicado, ha recordado que el reglamento exige que cada equipo presente «once jugadores de campo» y que un portero suplente no puede ser considerado como tal. El club vigués, sin embargo, ya ha anunciado que recurrirá la decisión argumentando que «todos los jugadores son de campo si el campo es lo que pisan».