El Levante instala un termómetro gigante en el Ciutat y LaLiga le responde programando el próximo partido a las tres de la madrugada
El club granota coloca un termómetro de diez metros en el estadio para medir el riesgo de sus partidos, mientras Tebas ordena que el próximo encuentro se juegue de madrugada para evitar el calor.
El Levante ha instalado un termómetro de diez metros de altura en el centro del campo del Ciutat de València para que los árbitros consulten la temperatura antes de cada partido. La aguja del aparato, que marca desde «fresco» hasta «peligro de tragedia», sustituye al protocolo de LaLiga y obliga a los capitanes a firmar un parte de riesgo antes del saque inicial.
La Liga de Tebas ha respondido con eficacia: el próximo encuentro del Levante se jugará a las tres de la madrugada. «Así el termómetro nunca sube de veinte grados», ha declarado un portavoz de la patronal. Los aficionados recibirán mantas térmicas y café de máquina en la entrada, y el club ha habilitado una zona de descanso en los vestuarios para los que lleguen en pijama.
Luis Castro ha exigido que el termómetro se instale también en los estadios del Betis y del Barça, donde «hubo personas en la grada que acabaron en el hospital». La Liga ha accedido y ha ordenado que todos los campos de Primera tengan su propio termómetro gigante antes de la próxima jornada. El Levante, mientras tanto, ha programado un entrenamiento a las cuatro de la mañana para acostumbrarse al nuevo horario.
Los vecinos del Ciutat han presentado una queja porque la luz del termómetro les impide dormir. El club ha respondido instalando una pantalla que muestra la temperatura en tiempo real las veinticuatro horas. «No queremos tragedias, queremos que todo el mundo sepa si hace calor», ha dicho Castro.
19