Sánchez convierte la campaña electoral en un torneo de barrio con árbitros, marcador y expulsiones
El PSOE inscribe el 29N como un partido de fútbol entre dos bloques, con Sánchez de entrenador y Ayuso como rival a batir en un campo de tierra.
El PSOE ha inscrito la campaña del 29N en la Federación Española de Fútbol como un torneo oficial de dos bloques, con árbitros colegiados, marcador electrónico en la sede de Ferraz y expulsiones de diputados por doble amarilla. La primera jornada se jugará este sábado en un campo de tierra habilitado en el Congreso, con las gradas ocupadas por militantes que han recibido un carné de abonado y una camiseta con el lema «avanzar o retroceder».
Pedro Sánchez dirigirá al equipo desde el banquillo, con gorra y silbato, y ha exigido a sus ministros que entrenen dos horas diarias de eslóganes y pancartas. «El rival no es el PP, es el marcador», ha declarado un portavoz de Moncloa, que ha confirmado la contratación de un árbitro de Primera División para los debates. Isabel Díaz Ayuso ha respondido inscribiendo a su propio equipo, con Santiago Abascal como delantero centro, y ha pedido jugar en un campo de césped artificial.
La federación ha tenido que ampliar el calendario a ocho semanas y ha prohibido los empates: cada empate se resolverá con una tanda de mítines a puerta cerrada. Los vecinos de Ferraz han denunciado ruido de tambores y han exigido que las concentraciones terminen antes de las diez de la noche. El PSOE ha anunciado que cada voto será un gol y que, si no hay mayoría, pedirá la repetición del partido.
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