El Banco de España instala cajeros que cobran un euro por mirar el saldo y otro por no mirarlo
La entidad despliega una red de cajeros de doble tarifa para combatir la inacción financiera: cada consulta de saldo cuesta un euro, y cada minuto sin consultarlo también. Los españoles ya hacen cola para pagar por no mirar.
El Banco de España ha comenzado a instalar en todo el país cajeros automáticos de doble tarifa que cobran un euro por consultar el saldo y otro euro por cada minuto que el usuario pasa sin consultarlo. La medida, presentada como una herramienta pedagógica contra la inacción financiera, convierte cualquier visita a la sucursal en un ejercicio de aritmética emocional.
«Si el dinero pierde valor cada día, el ciudadano debe perder algo cada minuto», ha declarado un portavoz del organismo, que ha confirmado que los cajeros ya funcionan en Madrid, Barcelona y Valencia. Según sus datos, los españoles acumulan más de un billón de euros en cuentas sin remunerar, una cifra que el Banco considera «un parque temático de la pasividad».
Los nuevos cajeros emiten un recibo con dos columnas: lo que se ha gastado el usuario por mirar y lo que se ha gastado por no mirar. Algunos vecinos han empezado a acampar frente a las oficinas para no perder el turno, y varios ayuntamientos han habilitado zonas de sombra y fuentes públicas para las colas. Una panadería de Zaragoza ha creado un menú para quienes esperan: café y bollo por dos euros, con la advertencia de que el precio sube si el cliente duda.
El Banco de España estudia ahora ampliar el sistema a las nóminas: cada trabajador pagará una tasa si deja el sueldo quieto más de una semana. «La inflación no descansa, y nosotros tampoco», añade el portavoz. La primera sucursal en probarlo será la de Murcia, donde ya se ha instalado un cartel: «Mire su dinero o páguenos por no mirarlo».
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