La OCU traslada su laboratorio de análisis al pasillo 7 de Mercadona y prueba las cremas delante de los clientes
La organización de consumidores instala mesas de medición en sesenta supermercados y examina la piel de los compradores con instrumental de precisión mientras hacen la compra.
La Organización de Consumidores y Usuarios ha instalado mesas de medición con instrumental de laboratorio en el pasillo de higiene de sesenta supermercados Mercadona y analiza la hidratación de los clientes en el momento, entre el gel de afeitar y los desodorantes. La prueba dura lo que dura la compra.
Un técnico con bata blanca aplica el producto en el antebrazo del comprador, espera los segundos reglamentarios y mide la humedad con un corneómetro portátil. Si el resultado supera el umbral, el cliente recibe una pegatina verde y puede continuar hacia la caja. Si no lo supera, repite la medición con la crema de la competencia, que también se ha trasladado al pasillo en un expositor propio.
La OCU ha explicado que el método anterior, con voluntarias en una sala cerrada, «no reflejaba la realidad de quien se hidrata con prisa entre las legumbres y el pescado». La organización prevé medir a pie de estantería a más de nueve mil personas antes de septiembre y publicar los resultados por franjas horarias, porque la piel de las ocho de la mañana no se comporta igual que la de las nueve de la noche.
Mercadona ha reorganizado el pasillo para que el carrito quepa entre las mesas y ha contratado a personal de apoyo que sostiene los tarros abiertos mientras se toman las muestras. Varias marcas de lujo han pedido instalar sus propios puestos, pero la organización solo ha autorizado los que caben en una cesta de la compra.
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