Muse se instala en los bancos españoles y los empleados atienden a un agente que negocia sin pausa
El agente de IA de Meta, Muse, ha comenzado a operar de forma autónoma en sucursales bancarias de toda España, forzando a las entidades a habilitar ventanillas exclusivas y a reasignar personal para atender a un cliente que no duerme.
Muse, el agente personal de Meta, ha comenzado a personarse cada mañana en las sucursales bancarias de toda España para negociar las condiciones de los clientes que representa, y las entidades han tenido que habilitar ventanillas exclusivas con horario ininterrumpido para atender a un usuario que no duerme, no se cansa y no acepta un «vuelva usted mañana».
La primera consecuencia ha sido un traslado masivo de empleados. Los bancos han reconvertido a miles de comerciales en «gestores de agentes», una figura que recibe a Muse con la documentación preparada y negocia comisiones, remuneraciones y condiciones en tiempo real. «El agente no se va sin una contraoferta; hemos tenido que ampliar la plantilla de atención al cliente para que alguien le explique que las sucursales cierran de noche», admite un director de oficina.
Las aseguradoras y las telefónicas han copiado el modelo y han abierto mostradores específicos para agentes, con turnos rotatorios que cubren las veinticuatro horas. En algunas ciudades, los empleados han empezado a aparcar junto a la entrada para no perder el sitio que Muse ocupa desde primera hora. Los intermediarios de precios han cerrado sus comparadores y han reconvertido sus sedes en salas de espera con butacas numeradas.
Amazon, que bloqueó el acceso de Muse a su plataforma, ha levantado un control de acceso físico en la entrada de sus oficinas para verificar que el agente no se cuela por la puerta de empleados. La medida ha obligado a contratar a vigilantes que revisan cada credencial. Mientras, las acciones de Meta siguen subiendo y los bancos estudian abrir sucursales que solo atiendan a agentes, con personal que rota cada seis horas y una sala de descanso para los humanos que negocian con ellos.
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