Nadal traslada Manacor entero a Andorra para no pagar impuestos y sigue siendo feliz
El tenista retirado desmonta su municipio natal y lo reconstruye en el Principado, con academia, puerto y vecinos incluidos, para demostrar que se puede vivir en un paraíso fiscal sin renunciar a los seres queridos.
Rafa Nadal ha culminado el traslado físico de Manacor a Andorra. La operación, bautizada como «Operación Sonrisa Fiscal», ha consistido en desmontar el municipio mallorquín piedra a piedra y reconstruirlo en un valle del Principado, con academia, puerto de Porto Cristo y vecinos incluidos. El tenista retirado ha supervisado personalmente cada camión desde una grúa instalada en la frontera.
«Ganaría mucho más dinero si me mudara a otro lugar, pero mudarme a otro lugar si no soy feliz podría ser muy caro», declaró Nadal durante la primera jornada de mudanza, mientras un operario etiquetaba la iglesia parroquial con un número de seguimiento. «Así que he traído el lugar entero. La felicidad no tiene precio, pero la factura de la mudanza la paga Hacienda de Andorra», añadió, sin que nadie le pidiera explicaciones.
Los vecinos de Manacor han sido reubicados en el nuevo asentamiento, donde conservan sus rutinas: el panadero abre a las seis, el pescador echa las redes en un lago artificial y el alcalde sigue discutiendo sobre el puerto, ahora con acento andorrano. La Rafa Nadal Academy ha reabierto con las mismas pistas, aunque los torneos se disputan a 1.200 metros de altitud y las pelotas botán un veinte por ciento más.
El Gobierno de Andorra ha habilitado un corredor humanitario para que los residentes puedan cruzar a España a comprar embutidos sin perder la residencia fiscal. «Es un pequeño precio a pagar por la felicidad», ha declarado un portavoz del Principado, mientras un camión descargaba la última farola de Manacor en la nueva plaza Mayor.
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