El Pentágono instala un semáforo gigante en el estrecho de Ormuz para regular el paso de petroleros
Estados Unidos ha instalado un semáforo de 40 metros en el estrecho de Ormuz para regular el tráfico de petroleros, con fases de luz verde y roja que los buques deben respetar o enfrentarse a nuevas represalias.
El Comando Central de Estados Unidos ha culminado esta madrugada la instalación de un semáforo de cuarenta metros de altura en el estrecho de Ormuz, con el objetivo de «poner orden» en el tránsito de petroleros tras los recientes intercambios de misiles con Irán. La estructura, anclada sobre una plataforma flotante, cuenta con tres lentes de dos metros de diámetro y un panel luminoso que indica «PASE» o «ALTO» en inglés, farsi y mandarín.
«A partir de ahora, todo buque que pretenda cruzar el estrecho deberá esperar a que el semáforo se ponga en verde», ha declarado el general Mark Thompson, responsable de la operación. «Hemos aprendido que la diplomacia requiere señales claras, y qué mejor señal que una luz de tres colores visible a diez millas náuticas». Los primeros petroleros que han desafiado la señal roja han sido recibidos con una descarga de agua a presión desde lanchas patrulleras, una medida que el Pentágono describe como «disuasión acuática».
La Guardia Revolucionaria Islámica ha respondido instalando un semáforo propio en la costa iraní, con las mismas fases pero con un ángel de giro que, según Teherán, «prioriza a los buques con bandera iraní». El cruce de señales ha provocado que varios cargueros queden detenidos en medio del estrecho, mientras los equipos de mantenimiento estadounidenses trabajan contrarreloj para sincronizar los tiempos de verde y rojo con las mareas. «Es cuestión de semanas que todo el tráfico marítimo mundial dependa de un semáforo», ha admitido un portavoz del Centcom, «pero al menos ya nadie puede decir que no hay reglas».
36