España e Italia prorrogan los controles fronterizos y añaden un examen de acento a cada pasajero
En plena escalada de suspensión de Schengen, ambos países han decidido que los controles no solo se alarguen quince días más, sino que cada viajero deberá recitar un trabalenguas local para demostrar su origen.
El Ministerio del Interior ha anunciado que los controles fronterizos a los pasajeros procedentes de Italia se prorrogan quince días más, y que a partir de la próxima semana cada viajero deberá superar un examen oral de acento regional antes de pisar territorio español. La medida, que replica la decisión italiana, ha sido presentada como «una respuesta proporcionada y pedagógica».
Los agentes de puertos y aeropuertos han recibido un manual de 200 páginas con las variantes fonéticas de las veinte regiones italianas, y ya han instalado cabinas insonorizadas donde los turistas deberán recitar el trabalenguas «Trentatré trentini entrarono a Trento» con entonación veronesa. Quienes fallen serán devueltos al avión con un sello en el pasaporte que dice «Ritorno consigliato».
En Roma, el Ministerio del Interior italiano ha respondido elevando la apuesta: los controles a los españoles ahora incluyen una prueba de pronunciación del sonido «z» castellano y un cuestionario sobre la trama de la serie «La Casa de Papel». «Es una cuestión de seguridad nacional», ha declarado un portavoz, «no podemos permitir que entre cualquiera que no sepa diferenciar una paella de una fideuá».
Las aerolíneas ya han comenzado a ofrecer cursos intensivos de fonética durante el vuelo, y las colas en los mostradores de facturación se han duplicado. Mientras tanto, la Comisión Europea ha convocado una reunión de urgencia para estudiar si los trabalenguas vulneran el derecho a la libre circulación, aunque fuentes comunitarias admiten que «nadie se atreve a pronunciar la palabra Schengen en voz alta».
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