Mohamed VI exige a España un examen de cooperación migratoria y advierte de que suspenderá el Estrecho hasta que apruebe
El monarca alauí anuncia que Marruecos cerrará el paso del Estrecho cada vez que un funcionario español suspenda el examen oral sobre gestión migratoria, y despliega 80.000 sillas plegables en la frontera de Ceuta para los aspirantes.
Mohamed VI ha decretado que ningún funcionario español podrá cruzar el Estrecho de Gibraltar sin superar antes un examen oral de tres horas sobre gestión migratoria, y ha ordenado desplegar 80.000 sillas plegables en la frontera de Ceuta para los aspirantes que lleguen a examinarse. El rey ha advertido de que Marruecos suspenderá el paso marítimo cada vez que un examinador español dude más de cuatro segundos en responder.
El tribunal examinador, presidido por el propio monarca, se instalará en la frontera de Ceuta con un cronómetro y una pizarra. Los aspirantes deberán recitar de memoria el modelo migratorio marroquí, calcular el coste de una repatriación de menores y explicar por qué las decisiones judiciales españolas están «alejadas de la realidad». Quien no apruebe repetirá el examen cada mañana hasta que el Estrecho vuelva a abrirse.
La medida ha obligado a trasladar a Rabat a todos los funcionarios de fronteras, que ahora viven en tiendas de campaña junto al puesto de control. El Gobierno marroquí ha anunciado que el examen se ampliará a los periodistas que cubran la visita de los reyes de España a Ceuta y Melilla, y que cada respuesta incorrecta retrasará una hora la apertura del paso.
«No permitiremos presiones, chantajes ni amenazas, pero sí exigiremos que cada funcionario demuestre que sabe lo que firma», ha declarado un portavoz. Las autoridades han confirmado que el primer examen se celebrará el lunes y que ya hay 80.000 personas inscritas para observar desde la orilla marroquí.
2