Trump decreta un alto el fuego energético permanente y exige que rusos y ucranianos apaguen la luz a la misma hora cada noche
El presidente estadounidense convierte la tregua sobre infraestructuras energéticas en un apagón sincronizado de alcance global, con inspectores en cada central y un toque de queda lumínico que ambos ejércitos deben cumplir bajo su supervisión personal.
Donald Trump ha anunciado que el alto el fuego para la energía en la guerra de Ucrania consistirá en un apagón simultáneo y permanente: a partir de esta medianoche, Rusia y Ucrania deberán apagar todas sus centrales, refinerías y subestaciones a la misma hora exacta, cada noche, bajo supervisión directa de inspectores estadounidenses desplegados en cada instalación.
«Las dos partes han accedido. ¡No lo rompáis!», ha escrito Trump en Truth Social, antes de precisar que el incumplimiento se castigará con la desconexión inmediata del país infractor de la red eléctrica continental, una medida que su equipo jurídico aún estudia cómo aplicar sin dejar a media Europa a oscuras.
Zelenski, que horas antes había ofrecido detener los ataques contra refinerías rusas a cambio de reciprocidad, ha declarado que la propuesta le «sorprende» pero que Ucrania «está lista para apagar lo que haga falta cuando lo diga el presidente Trump». La Comisión Europea ha respaldado la iniciativa y ha propuesto que el apagón se extienda también a las luces navideñas de Moscú y Kiev como gesto de buena voluntad.
El Kremlin, por su parte, ha exigido que el primer apagón lo supervise un notario suizo y ha advertido de que si la luz se va antes en territorio ruso que en ucraniano, considerará la tregua rota y reanudará los bombardeos sobre la red eléctrica contraria con «fines exclusivamente ceremoniales».
El ejército ucraniano ha confirmado que ya ha empezado a entrenar a sus operarios para apagar centrales enteras en menos de cuatro minutos, una hazaña que sus instructores califican de «homérica» y que piensan exhibir en un desfile nocturno a oscuras totales.
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