Un empresario de Palma instala un turno de noche obligatorio en su yate para que la tripulación no duerma y ahorrar en nóminas
La Policía Nacional detiene en Palma a un armador que impuso un régimen de guardia permanente a bordo de su embarcación: los trabajadores debían fichar cada dos horas, incluso de madrugada, y la azafata solo cobró 480 euros en cuatro meses.
La Policía Nacional ha detenido en Palma a un empresario náutico que había convertido su yate en un buque de guardia permanente: cada tripulante debía fichar en cubierta cada dos horas, también de noche, para que el barco nunca quedara sin vigilancia. La medida, según los agentes, formaba parte de un plan para no contratar más personal y ahorrar en nóminas.
La investigación de la Ucrif se inició tras la denuncia de una trabajadora contratada como marinera y azafata. Durante los cuatro meses que permaneció a bordo, la mujer solo recibió 480 euros de los 17.500 que le correspondían. El armador justificó el impago ante los agentes con una frase que quedó recogida en el atestado: «El turno de noche es un incentivo, no un castigo».
El régimen de guardia incluía tareas de mantenimiento, limpieza y atención a los invitados a cualquier hora. La denunciante aseguró que algunos días no dormía más de cuatro horas y que llegó a alimentarse con medio sándwich al día porque no había más comida en la embarcación. Además, sufrió una intoxicación por monóxido de carbono que le provocó sordera parcial temporal.
Los agentes comprobaron que el sistema de localización GPS del yate estaba desconectado y que los registros de tripulantes presentaban irregularidades. El empresario ha sido detenido y puesto a disposición judicial por delitos contra los derechos de los trabajadores y lesiones. La víctima, tras denunciar, regresó a su país de origen.
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