Zaragoza declara la guerra a la gravedad: cada edificio deberá flotar 30 centímetros sobre el suelo para ser «Capital Verde Europea 2028»
La ciudad aragonesa, elegida Capital Verde Europea 2028, inicia una transformación sin precedentes: elevará todos los inmuebles sobre columnas de madera certificada y prohibirá tocar el suelo a los peatones, que deberán desplazarse en cintas mecánicas de bambú.
Zaragoza ha sido elegida Capital Verde Europea 2028 y su ayuntamiento ha decidido que la única forma de celebrarlo es elevar la ciudad entera treinta centímetros sobre el suelo. Todos los edificios, desde el Pilar hasta el último bloque de Delicias, serán izados sobre columnas de madera certificada y los peatones tendrán prohibido tocar el asfalto: deberán circular por cintas mecánicas de bambú instaladas en cada acera.
La alcaldesa Natalia Chueca ha explicado que «no se trata de un capricho, sino de cumplir con el espíritu del premio: si vamos a ser verdes, que se note en el aire que respiramos». El consistorio ha movilizado a trescientos operarios que trabajan día y noche con gatos hidráulicos para levantar los inmuebles sin que se caiga un solo ladrillo. Los vecinos han sido realojados en tiendas de campaña elevadas sobre plataformas de corcho mientras duren las obras.
El plan incluye la plantación de un árbol por cada entrada al festival Vive Latino, pero multiplicado: cada abono vendido obligará a replantar una hectárea completa del Bosque de los Zaragozanos. La Comisión Europea ha valorado «muy positivamente» la medida y estudia exportar el modelo a Aalborg, Oporto y Košice, que ya han solicitado los planos de las cintas de bambú.
Los hosteleros, por su parte, han adaptado sus terrazas con escaleras de cuerda y los turistas deberán firmar un documento en el que aceptan no pisar el suelo bajo ningún concepto. El ayuntamiento ha anunciado que la primera piedra del nuevo Zaragoza flotante se colocará el próximo mes, aunque todavía no han decidido si la piedra también irá elevada.
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