El Congreso aprueba que cada diputado duerma en la vivienda que vota en contra
La Mesa del Congreso implanta un turno de noche obligatorio: los diputados que rechacen medidas de vivienda deberán pasar la semana en pisos reales de barrios tensionados, con litera y manta incluida.
La Mesa del Congreso ha aprobado por unanimidad que todo diputado que vote en contra de una medida de vivienda pase la semana siguiente durmiendo en un piso real de un barrio tensionado, con litera, manta y sin derecho a dietas. La medida entra en vigor el lunes y afecta a los escaños que rechazaron el último decreto.
El primer turno ya tiene dirección: un tercero sin ascensor en el centro de Madrid, con tres habitaciones y siete inquilinos. Cada parlamentario dispondrá de una hora para instalarse y deberá compartir cocina con los residentes, que han recibido la noticia con sorpresa y una lista de tareas.
Los servicios jurídicos de la Cámara han tenido que habilitar taquillas en el garaje para guardar las maletas y un autobús lanzadera que sale cada mañana desde el portal hacia la Carrera de San Jerónimo. Los diputados podrán ducharse en el Congreso, pero solo después de firmar un parte de incidencias si el agua caliente falla.
La presidenta del Congreso ha explicado que la medida busca «acercar la realidad al hemiciclo» y que se ampliará a los grupos que se abstengan. Los afectados han pedido que se les asigne un colchón propio y que no les toque la habitación con litera superior.
El primer fin de semana, varios diputados han coincidido en el supermercado del barrio comprando pan y leche para sus compañeros de piso. La experiencia durará hasta que se apruebe una nueva regulación o hasta que alguien encuentre piso propio.
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