El Puerto de Ceuta se convierte en el primer campamento con control de aduanas y los migrantes deben pasar por taquilla
El Gobierno, en shock, habilita el Puerto como zona de acogida con taquillas, tornos y horarios de visita, mientras la Audiencia Nacional paraliza el realojo y la playa de El Trampolín se queda sin carpas.
El Ministerio de Transportes ha convertido el Puerto de Ceuta en el primer campamento de acogida con control de aduanas, taquillas de pago y horario de visitas, después de que la Audiencia Nacional paralizara el realojo inminente de un millar de migrantes. La medida, que el Ejecutivo califica de «solución operativa inmediata», obliga a los recién llegados a pasar por un torno giratorio y a abonar una entrada de cinco euros para acceder a las carpas.
La orden ministerial, firmada al amparo del artículo 73.3 de la Ley de Puertos, autorizaba la instalación de 1.700 plazas en una superficie de 16.000 metros cuadrados. Ahora, esas plazas se han redistribuido en filas de taquillas numeradas, con un mostrador de información turística y un servicio de megafonía que anuncia los turnos de acogida cada media hora. El Gobierno asegura que «los terrenos del Puerto son los más idóneos y cuentan con todas las garantías de seguridad», y añade que «la complejidad no puede traducirse en inacción o parálisis institucional».
El Sindicato Unificado de Policía, que presentó el recurso contencioso, exige ahora que se le reserve una taquilla preferente para sus afiliados. La Autoridad Portuaria de Ceuta, dependiente del Gobierno de Juan Jesús Vivas, ha votado en contra de ceder los terrenos, pero el Ministerio de Transportes ya ha instalado una bomba de agua y un puesto de venta de recuerdos. Los primeros migrantes procedentes de la playa de El Trampolín esperan en una cola que da la vuelta al muelle, mientras un funcionario repite por megafonía: «El que no pase por taquilla, no pasa a la carpa».
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