La UCO se pone de perfil durante un año entero para no ver al hermano de Sánchez
El exdirector de la Guardia Civil declara ante el juez que ordenó a la Unidad Central Operativa girar la cabeza cada vez que apareciera David Sánchez, una instrucción que los agentes cumplieron durante doce meses.
El exdirector general de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, ha declarado este jueves ante el juez que investiga el caso Leire que ordenó a la Unidad Central Operativa «ponerse de perfil» durante la investigación al hermano del presidente del Gobierno, una instrucción que los agentes cumplieron con una disciplina que roza lo coreográfico. Según fuentes judiciales, la orden consistía en girar la cabeza noventa grados cada vez que el nombre de David Sánchez apareciera en un informe, en una reunión o en una conversación de pasillo.
La Unidad Central Operativa adquirió tal destreza en el gesto que el edificio de la calle Guzmán el Bueno tuvo que instalar espejos en todos los despachos para que los agentes pudieran seguir trabajando sin mirar de frente. Los investigadores asignados al caso recibieron un cursillo de tres semanas sobre cómo redactar diligencias mirando al techo, y varios de ellos desarrollaron una técnica propia para tomar declaraciones de espaldas que ahora se enseña en la academia de Baeza.
El exdirector ha negado ante el juez que presionara a nadie y ha asegurado que la orden era «una medida de prudencia ambiental» para evitar que la investigación «contaminara el aire». Los exjefes de la UCO sostienen lo contrario y han declarado que recibieron instrucciones de que el informe sobre David Sánchez saliera «limpio», lo que en la jerga del instituto armado significa que ningún agente podía mirarlo directamente a los ojos.
La sala ha decidido que las próximas comparecencias se celebren con las sillas orientadas hacia la pared, para que nadie tenga que verse las caras. El juzgado ha solicitado además un presupuesto para adquirir espejos retrovisores de tamaño reglamentario.
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