Robles inaugura el desfile de ministros y obliga a cada compareciente a ensayar la marcha en el pasillo del Congreso
La ministra de Defensa inaugura una procesión de ocho ministros por el Congreso para explicar la crisis de Ceuta. Cada uno deberá desfilar con paso marcial, ensayar la entrada y soportar un ensayo general con público antes de la comparecencia real.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, inauguró este martes el desfile de ministros que comparecerán en el Congreso por la crisis migratoria de Ceuta, y lo hizo obligando a cada uno de sus compañeros a ensayar la marcha por el pasillo de la Cámara Baja con paso marcial y a ritmo de tambor.
Fuentes de la Comisión de Defensa confirmaron que Robles, vestida de uniforme de gala, marcó el compás con un silbato de árbitro mientras Félix Bolaños, Mónica García, Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares, Elma Saiz, Sira Rego y Ana Redondo desfilaban en fila de a uno, con la mirada al frente y los brazos pegados al cuerpo. «La comparecencia es un acto solemne y debe parecerlo», declaró la ministra ante los diputados, que observaban la escena desde sus escaños sin atreverse a interrumpir.
El ensayo general, que duró tres horas, incluyó la entrada por la puerta principal, la subida a la tribuna y la retirada en formación. Cada ministro tuvo que repetir su saludo inicial hasta que Robles lo consideró «digno de un desfile del 12 de Octubre». Los que fallaban el paso eran enviados al final de la fila y obligados a repetir la maniobra con una mochila cargada de informes sobre la crisis.
La medida ha provocado que los ministerios hayan contratado a instructores de la Academia de Infantería de Toledo para entrenar a sus titulares. El presidente de Ceuta, Juan Vivas, que asistió como espectador, aplaudió la iniciativa y anunció que pedirá que el próximo desfile se celebre en la ciudad autónoma, «para que los ministros vean de cerca el terreno que pisan».
El brote de sarna entre los militares desplegados en la zona, que el Ministerio atribuyó a «contacto con material en desuso», no fue mencionado durante el ensayo. Robles se limitó a ordenar que los ministros desfilasen con guantes blancos «por higiene y por estética».
53