El DJ que predijo el reguetón exige que toda Barcelona baile su nuevo ritmo durante un año para purgar el «infierno» que vivió
Professor Angel Dust, tras cumplir condena en Panamá, impone un régimen musical obligatorio en la ciudad: una dieta sonora de 365 días para demostrar que él ya lo vio venir.
Professor Angel Dust, el DJ que introdujo los ritmos latinos en la escena barcelonesa y que cumplió cinco años de prisión en Panamá, ha decretado que todos los habitantes de Barcelona deberán bailar durante un año entero la misma pieza de reguetón que él pinchó por primera vez en 2007. La medida, que entró en vigor a las cero horas de hoy, afecta a colegios, oficinas, mercados y transportes públicos.
«No es una venganza, es una rehabilitación colectiva», ha declarado el propio DJ desde un escenario instalado en la plaza de Cataluña. «Yo estuve en el infierno y sé qué es la maldad. Ahora quiero que todos sepan qué es el ritmo». Según el decreto, cada ciudadano deberá acreditar ocho horas diarias de movimiento de caderas, supervisadas por una nueva unidad de la Guardia Urbana equipada con sonómetros y espejos.
Los primeros en adaptarse han sido los funcionarios del Ayuntamiento, que han sustituido las sillas de sus despachos por barras de pole dance y han convertido las salas de reuniones en pistas de baile con luces estroboscópicas. «Es más llevadero que el teletrabajo», admite una empleada mientras ejecuta un perreo reglamentario antes de firmar un permiso de obras.
La hostelería ha tenido que contratar a instructores de reguetón para no cerrar. Los colegios han reemplazado el recreo por una sesión obligatoria de coreografía, y los hospitales han instalado altavoces en las salas de espera para que los pacientes muevan los pies al ritmo de la misma base musical. El DJ insiste en que quien no baile será multado con la reproducción íntegra de su libro de memorias en bucle.
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