Ibiza exige 10 años de empadronamiento para acceder a vivienda social y construye un muro de 10 kilómetros para verificar la residencia
El Ayuntamiento de Ibiza destina cinco millones a vivienda social y, para garantizar que los beneficiarios cumplan los 10 años de residencia, levanta un muro perimetral de 10 kilómetros con garitas cada 500 metros donde los aspirantes deben presentar pruebas de vida diaria.
El Ayuntamiento de Ibiza ha aprobado la construcción de un muro perimetral de 10 kilómetros alrededor de la isla para verificar que los solicitantes de vivienda social hayan residido en ella durante al menos una década. La estructura, financiada con 2,9 millones de euros de la partida de adquisición de viviendas, contará con garitas cada 500 metros donde los aspirantes deberán presentar pruebas de vida diaria: facturas de panaderías locales, entradas de cine de verano y fotografías con vecinos que certifiquen su presencia continuada.
La primera teniente de alcalde, Gema Marí, ha explicado que «no queremos que la vivienda sea solo una preocupación de discurso; queremos que los residentes demuestren que han vivido aquí con un control físico que no deje lugar a dudas». Los técnicos municipales ya han redactado el anteproyecto, que incluye un sistema de turnos rotatorios para que los solicitantes recorran el muro cada mañana y sellen su credencial en cada garita. El proceso completo dura tres días y requiere que el aspirante pernocte en una de las garitas para acreditar arraigo nocturno.
Los otros 1,8 millones se destinarán a la rehabilitación de Sa Penya, donde se construirán cinco viviendas de protección pública con acceso directo al muro. La regidora de vivienda, Lola Penín, ha señalado que «este sistema garantiza que nadie que no haya vivido aquí diez años pueda acceder a una casa, y además dinamiza la economía local de las garitas». Los vecinos que ya cumplen los diez años deberán igualmente recorrer el muro para mantener su derecho a futuras adjudicaciones, en un trámite que el consistorio describe como «una forma de demostrar que Ibiza sigue siendo una ciudad para vivir».
16