La vuelta al trabajo se retrasa hasta que cada empleado termine los libros de autoayuda recomendados por la empresa
Una empresa española retrasa la reincorporación de sus trabajadores hasta que terminen la lista completa de libros de autoayuda que la dirección considera imprescindibles para volver a la rutina.
La consultora tecnológica madrileña Datágora ha comunicado a su plantilla que la vuelta de vacaciones queda aplazada sine die hasta que cada empleado acredite haber leído los siete volúmenes de autoayuda que el departamento de Recursos Humanos ha declarado obligatorios para retomar la actividad. La dirección ha habilitado una sala de lectura en la sede con doscientas butacas reclinables y ha contratado a cuatro bibliotecarios para supervisar que nadie salte páginas.
«No podemos permitir que nadie se siente frente a su ordenador sin haber interiorizado El poder del ahora», ha declarado la directora de Personas, Marta Cifuentes, durante la presentación del plan. «El año pasado un comercial volvió de Menorca sin haber gestionado su ansiedad y estuvo tres semanas sobrepensando. Eso no vuelve a pasar». La empresa ha establecido un sistema de control por capítulos: cada mañana los empleados deben resumir por escrito lo leído la víspera ante un examinador, y quien suspenda repite el bloque.
La medida ha obligado a reprogramar los proyectos en curso y a retrasar la entrega de dos aplicaciones móviles, pero la dirección lo considera un coste asumible. «Prefiero perder un cliente que un trabajador quemado», ha añadido Cifuentes. Los empleados que ya habían terminado la lista durante sus vacaciones han sido reubicados en un curso intensivo de respiración diafragmática mientras esperan al resto de compañeros.
La próxima semana está previsto que se incorpore el primer grupo, compuesto por quienes han leído los siete títulos y han superado el examen final. El resto permanecerá en la sala de lectura hasta completar el temario, con derecho a un café de máquina cada dos horas y a una pausa de estiramientos al mediodía.
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