Mujeres de 65 años instalan un timbre de silencio permanente en casa para no atender llamadas familiares: «Es selección socioemocional, no rencor»
Un colectivo de mujeres mayores de 65 años ha sustituido el timbre de sus domicilios por un dispositivo que solo suena los domingos de 11:00 a 11:15, en aplicación literal de la teoría de la selectividad socioemocional. Los familiares que llaman en otro horario reciben un mensaje grabado que les invita a escribir una carta o a esperar a la ventana semanal.
Miles de mujeres de 65 años han empezado a instalar en sus domicilios un timbre de silencio permanente que solo emite sonido los domingos entre las once y las once y cuarto de la mañana. La medida, presentada como aplicación práctica de la teoría de la selectividad socioemocional, ha sido adoptada ya en más de dos mil hogares de la costa mediterránea y se extiende a un ritmo de treinta viviendas por semana.
El dispositivo, bautizado como «ventana de disponibilidad», incorpora una grabación que informa a quien llama de que la residente «está practicando una regulación emocional preventiva» y le invita a formular su consulta por escrito o a esperar al siguiente domingo. Los familiares que insisten fuera de horario reciben una segunda locución en la que se les recuerda que la llamada «no aporta reciprocidad inmediata» y se les sugiere aprovechar ese tiempo para revisar sus propias metas de conocimiento.
Los ayuntamientos han tenido que habilitar oficinas de atención al familiar desorientado, donde se explica que el silencio no es castigo. «Mi hija llamó un martes y le saltó el mensaje; ahora viene los domingos a las once y trae pastas», declaró una vecina de la tercera edad. Las empresas de telefonía estudian tarifas especiales para llamadas dentro de la ventana semanal, y algunos nietos han empezado a enviar cartas manuscritas para asegurarse de que su abuela las lee antes del domingo siguiente.
17