San Fernando declara el cante obligatorio en todas las casas y fiestas para que ningún niño vuelva a querer ser torero
El Ayuntamiento de San Fernando aprueba por aclamación un bando que convierte cada reunión vecinal en un tablao con cante, guitarra y palmas, y establece un calendario de rondas por barrios para que los menores descubran su vocación antes de los diez años.
El Ayuntamiento de San Fernando ha aprobado por aclamación un bando por el que toda reunión vecinal, fiesta o comida familiar deberá incluir al menos un cantaor menor de edad, con guitarra y palmas, y ha fijado un calendario de rondas por barrios que convierte la ciudad en un tablao continuo. La medida llega después de que el Consistorio comprobase que los niños de la localidad siguen queriendo ser toreros.
«No podemos permitir que un chaval pierda la mañana en una plaza si puede estar en una casa cantando», ha declarado la concejala de Cultura, que ha detallado que cada menor recibirá una ruta asignada con seis domicilios y una fragua. Los padres deberán abrir la puerta a la comitiva y servir comida caliente al cantaor, tal como establece la ordenanza.
La primera semana se han inscrito más de doscientos niños, y el Ayuntamiento ha tenido que habilitar la plaza del Ayuntamiento para ensayar los tangos antes de salir a la calle. Los vecinos han empezado a colgar carteles de «aquí se canta» en los balcones, y algunas familias han trasladado los muebles al patio para dejar sitio a las sillas del público.
El alcalde ha anunciado que la ronda se ampliará a los municipios vecinos y que se estudia exigir el cante también en los bautizos y en las bodas. «Si un niño quiere ser torero, es que no ha cantado lo suficiente», ha añadido.
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